¿Ya conoces los mejores destinos para visitar en septiembre? Aquí te presentamos los lugares ideales para pasar las vacaciones con tu moto.

El final del verano es el momento ideal para hacer un último gran viaje en moto antes de que termine la temporada. Las temperaturas son agradables, las carreteras están mucho menos transitadas tras las vacaciones de verano y la naturaleza luce en todo su esplendor. Precisamente esta combinación convierte septiembre en uno de los meses más infravalorados del año para viajar en moto: en las costas del Mediterráneo todavía hace calor como en pleno verano, pero sin el tráfico turístico de la temporada alta. Te presentamos seis destinos especialmente recomendables para viajar en moto en septiembre. Cada uno ofrece algo diferente y paisajes espectaculares, con puertos de montaña en los Balcanes y carreteras sinuosas con vistas al Mediterráneo.
Un consejo: en septiembre, las temperaturas nocturnas en los Alpes y los Dolomitas ya pueden caer por debajo de los 10 °C, mientras que en el Mediterráneo el verano aún no ha terminado. Si recorres ambas zonas en un mismo viaje, no olvides llevar alguna prenda más abrigada.
Albania sigue siendo una auténtica joya para quienes viajan en moto. Sorprende por su naturaleza virgen, sus espectaculares carreteras de montaña y sus pintorescos tramos de costa a lo largo del Adriático. Entre los lugares más impresionantes están el puerto de Llogara, con sus espectaculares curvas que bajan hacia la costa, y las sinuosas carreteras que atraviesan el valle de Valbona, en el norte del país. En septiembre, las temperaturas oscilan entre unos agradables 16 y 26 °C y el mar todavía ronda los 23 °C. Condiciones perfectas para recorrer puertos de montaña en moto y hacer una parada para bañarte en el mar. Fuera de las carreteras principales te esperan pueblos auténticos donde parece haberse detenido el tiempo. La hospitalidad de sus habitantes y el hecho de que muchas zonas sigan al margen del turismo de masas hacen de Albania un destino ideal para quienes buscan viajar en moto con un toque de aventura. Ten en cuenta que los trayectos pueden llevarte más tiempo de lo que parece por la distancia: el estado de las carreteras varía bastante, pero eso también forma parte de la aventura.

Eslovenia ofrece una increíble variedad de paisajes en muy pocos kilómetros. Desde las imponentes cumbres de los Alpes Julianos hasta las suaves colinas y la costa del Adriático, hay muchísimo por descubrir y, muchas veces, puedes disfrutar de todo ello en un mismo día. La carretera que recorre el valle del Soča es una parada imprescindible para cualquier motero: serpentea junto al río de aguas turquesas y ofrece unas vistas espectaculares. Tampoco puede faltar el paso de Vršič, el puerto de montaña más alto de Eslovenia, con sus impresionantes curvas y un paisaje alpino único. Con temperaturas de entre 10 y 20 °C, septiembre es bastante más fresco aquí que en el Mediterráneo. A cambio, puedes disfrutar de las carreteras de montaña sin el calor del verano y con mucho menos tráfico. El buen estado de las carreteras y la hospitalidad de los eslovenos completan una experiencia que lo tiene todo para disfrutar de un buen viaje en moto.

El sur de Francia es todo un clásico entre los destinos moteros. La región combina espectaculares carreteras costeras, pueblos con encanto y una oferta cultural que merece la pena descubrir. Una ruta por la Costa Azul no solo regala unas vistas increíbles del Mediterráneo, sino que también pasa por ciudades tan emblemáticas como Niza y Cannes. En el interior, las carreteras llenas de curvas de la Provenza atraviesan campos de lavanda y viñedos, creando el escenario perfecto para disfrutar de la moto. Una parada imprescindible son las Gargantas del Verdon, el cañón más grande de Europa: paisajes espectaculares y carreteras que prometen diversión sobre la moto. En septiembre, las temperaturas oscilan entre los 18 y los 23 °C y las carreteras de la costa vuelven por fin a estar mucho más tranquilas. Las vacaciones de verano en Francia terminan a principios de mes y la diferencia con agosto se nota muchísimo. Y para completar el viaje, nada mejor que disfrutar de la gastronomía francesa y hacer alguna parada en los típicos bistrós que encontrarás por el camino.
Si te gustan los puertos de montaña, septiembre es uno de los mejores meses para recorrer los Dolomitas. El Sella, el Pordoi, el Gardena y el Falzarego siguen abiertos, pero el tráfico de la temporada alta ya ha desaparecido: cuando terminan las vacaciones de verano en Italia, a mediados de septiembre, en algunos tramos puedes encontrarte prácticamente solo enlazando una curva tras otra. Las temperaturas oscilan entre los 9 y los 18 °C, aunque por la mañana pueden ser aún más bajas en los valles. A cambio, disfrutas del aire limpio de finales de verano, cuando las paredes de roca adquieren ese brillo tan característico. Un dato importante para planificar el viaje: calcula unos ocho días de lluvia al mes y consulta la previsión meteorológica justo antes de salir, porque a finales de septiembre ya pueden caer las primeras nevadas en alta montaña. Aquí, un traje impermeable y unos guantes de abrigo no son opcionales, sino imprescindibles.
Cerdeña es el destino perfecto para quienes todavía tienen ganas de verano en septiembre. Con temperaturas de entre 19 y 26 °C y el agua a 23 °C, todavía hace tiempo de playa y, con apenas 30 mm de lluvia, es el destino más seco de esta lista. La carretera panorámica de la Costa Paradiso y el golfo de Orosei, en el este, ofrecen fantásticas carreteras sinuosas con vistas al mar, mientras que el interior montañoso de la Barbagia ofrece paisajes salvajes. La gran ventaja de viajar en septiembre: los precios de los ferris bajan considerablemente después de la temporada alta y las carreteras de la costa, abarrotadas en agosto, vuelven a ser un placer para recorrer en moto.
Una de las grandes ventajas de viajar a Cerdeña y Córcega es que están tan cerca que puedes combinar las dos en un mismo viaje: el ferry de Santa Teresa a Bonifacio tarda apenas una hora. Así, en un mismo viaje puedes disfrutar de dos experiencias en moto completamente diferentes. Córcega es, literalmente, una montaña en medio del mar, y sus carreteras lo dejan claro: estrechas, sinuosas y con continuos cambios de desnivel. Septiembre es uno de los mejores meses para visitar la isla: temperaturas de entre 16 y 26 °C, el agua a 23 °C, unas ocho horas de sol al día y apenas cuatro días de lluvia. Tómatelo con calma: en Córcega, 150 kilómetros pueden ocupar perfectamente todo un día de ruta, y precisamente ahí está su encanto.
Temperaturas suaves, carreteras casi vacías, precios más económicos y una luz especial que no se encuentra en pleno verano: septiembre tiene todo lo necesario para disfrutar de un buen viaje en moto. Desde los Balcanes, que aún conservan toda su autenticidad, hasta los puertos alpinos y las islas del Mediterráneo, hay un destino perfecto para cada tipo de motero. Tenemos ganas de saber dónde terminarás la temporada sobre dos ruedas. ¡Planifica tu próxima ruta!
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